Esta congregación de creyentes en Jesucristo, nacidos de nuevo y llamados santos, con su(s) pastor(es) y diáconos, tiene por nombre: 

IGLESIA DE CONVERTIDOS A CRISTO

Siendo ésta, una entidad sin fines de lucro, autónoma e independiente, con capacidad para relacionarse libremente con otras instituciones similares, local e internacionalmente.

 

logo

Esta iglesia será identificada por el logo arriba indicado, el cual tiene como objetivo principal encabezar toda la papelería y propaganda de la iglesia. El mismo es propiedad exclusiva de la Iglesia de Convertidos a Cristo. Queda prohibido el uso del mismo fuera de sus objetivos.

DOMICILIO

La iglesia de Convertidos a Cristo se constituye por la voluntad de Dios, nuestro Señor y establece su domicilio principal en Calle Dr. Núñez Domínguez #30, Ensanche La Julia, en la ciudad de Santo Domingo, Distrito Nacional, capital de la República Dominicana, pudiendo trasladarse a otros lugares.


OBJETIVOS

Esta entidad cristiana además de glorificar el nombre de Dios en esta tierra, velará bajo la dirección del Espíritu Santo por el cumplimiento fiel de los siguientes objetivos:

A.   En lo espiritual:

1.   Desarrollar cultos de adoración pública que glorifiquen y exalten a nuestro Dios.

2.   Predicar el evangelio de Jesucristo a todo el mundo.

3.   Edificar a los creyentes, discipulándolos por la palabra de Dios, para que crezcan en su conocimiento y en su relación con él.

4.   Velar por la salud del alma de los creyentes.

5.   Establecer iglesias independientes y construir templos en cualquier parte del país, cumpliendo así sus propósitos evangelísticos, Mateo 28:19.

6.   Bautizar por inmersión a los creyentes de esta iglesia que profesen su fe en el Señor, y den muestras de arrepentimiento. El bautismo será realizado por uno de los pastores.

7.   Celebrar la cena del Señor tal como lo expresa 1 Corintios 11:23-34 en un tiempo especial dedicado a la memoria de la muerte de Cristo; preferiblemente cada primer día de la semana. Participará todo creyente bautizado y en plena comunión con el Señor y sus hermanos en Cristo. Será presidida por uno de los pastores.

B.   En lo social:

1.   Contribuir en la medida de sus posibilidades, al bienestar, primeramente de sus miembros, proporcionándoles alimentos, medicinas, vestidos y cualquier tipo de ayuda que sea necesaria.

2.   Construir edificaciones en la medida de sus posibilidades para la enseñanza académico-religiosa, con el propósito de educar no solamente a sus miembros, sino también a todas las personas que lo soliciten.

3.   Realizar labores sociales, totalmente gratis, dirigidas a los grupos necesitados del país, de acuerdo a sus posibilidades y así cumplir con el mandato del Señor de amar al prójimo.  Esto se hará a través de:

a.  Dispensarios
b.  Jornadas médicas
c.  Jornadas evangelísticas
d.  Jornadas educativas de alfabetización o de cualquier necesidad urgente.
e.  Ayuda en bienes y servicios en caso de desastres naturales.

C.   En lo económico:

1.   Auto-sustentarse mediante los diezmos y ofrendas de los creyentes.

2.   Recibir donaciones económicas y no económicas a través de:

a.  Ofrendas y cooperación voluntaria de otros creyentes.

b.  Ofrendas y cooperación de otras entidades cristianas.

c.  Recaudaciones mediante diversas actividades realizadas por los creyentes.

 En cuanto a la recepción de donaciones siempre se usarán los medios cristianos y legales de conformidad con las Sagradas Escrituras y las leyes de la República Dominicana. 

3.   Abstenerse de solicitar bienes materiales a personas no creyentes o instituciones no cristianas.

4.   Tramitar a través de la Junta directiva cualquier propuesta de donaciones de personas o instituciones no cristianas, quienes deberán evaluar y decidir si dicha donación compromete de alguna manera la autonomía y testimonio de la iglesia. De ser aceptada se informará a la iglesia en una asamblea la decisión adoptada y los detalles de la misma.

 


 

ARTíCULOS DE FE

 

A.   Las Escrituras:

 

1.   Creemos que la Biblia, aunque fue escrita por hombres, es la palabra de Dios, inerrante e infalible, inspirada de forma verbal y plenaria, porque Dios el Espíritu Santo guió, dirigió y supervisó a los escritores de su palabra guardándolos, conservando sus propios estilos y usando sus propias personalidades para que escribiesen los escritos originales libres de error.